HISTORIA
 

En su término municipal se han hallado interesantes cuevas de la Edad del Bronce (La Cortada II y Balsa Nueva) y restos de época ibérica. Pertenceció a la Encomienda de Alcañiz de la Orden de Calatrava, formando parte del territorio concedido por Alfonso II a la Orden en 1179. Como todos los municipios del Bajo Aragón, durante el siglo XVIII y el primer tercio del XIX, formó parte del Corregimiento de Alcañiz. Su topónimo hace referencia y recuerda su vinvulación histórica con Alcañiz, población de la que no se indepencizó totalmente hasta mediados del siglo XIX.

De su patrimonio histórico artístico destacan su iglesia parroquial y su casa consistorial.